Las olas de calor son cada vez más intensas y frecuentes. En los últimos veranos, corredores y senderistas en países como España o Francia han sufrido episodios graves de agotamiento térmico e incluso golpes de calor durante pruebas deportivas o excursiones en la montaña.
El golpe de calor no solo afecta a personas mayores o enfermas: cualquiera que haga actividad física en condiciones de calor extremo está en riesgo. Por eso, si haces senderismo, trail running, ciclismo o cualquier deporte al aire libre, es fundamental que sepas cómo prevenirlo y qué hacer si ocurre.
Aquí te compartimos algunas recomendaciones esenciales:
Beber con frecuencia es importante, pero no suficiente. Un estudio publicado en 2020 observó a un grupo de senderistas realizando ascensos repetidos en Tempe Butte (Arizona), en condiciones de calor (31 °C). Los resultados fueron claros:
Estos datos muestran que incluso con cierto nivel de hidratación, el cuerpo puede perder más líquidos de los que se reponen, y entrar en estado de deshidratación en pocas horas.
Por eso:
Aprende a reconocer los síntomas iniciales: sed intensa, mareo, calambres, cansancio extremo.
Si aparecen confusión, desorientación, alucinaciones o alteración de la consciencia, se trata de una emergencia médica.
Aunque estés en forma, el calor extremo puede afectar tu rendimiento y ponerte en riesgo. Estudios como el de Tempe Butte dejan claro que la hidratación, el control de la intensidad y una buena planificación no son opcionales, son medidas que pueden salvarte la vida.
Linsell CR et al. (2020). Hiking Time Trial Performance in the Heat with Real-Time Observation of Heat Strain, Hydration Status, and Fluid Intake Behavior. Int J Environ Res Public Health.