
La reanimación cardiopulmonar en pacientes con hipotermia accidental grave sigue siendo uno de los escenarios más complejos en medicina de emergencias. Durante años, la utilidad de la desfibrilación en pacientes con temperaturas corporales muy bajas ha sido motivo de debate, con recomendaciones dispares entre distintas guías internacionales.
Un reciente estudio basado en el Registro Internacional de Hipotermia aporta nueva evidencia que ayuda a aclarar este dilema clínico.
🧊 El problema clínico
En la hipotermia grave, el miocardio se vuelve eléctricamente inestable y menos sensible a la desfibrilación. Tradicionalmente, muchas guías han recomendado limitar los intentos de desfibrilación o incluso retrasarlos hasta alcanzar una temperatura central determinada.
Sin embargo, esta estrategia plantea una pregunta clave:
¿Estamos perdiendo oportunidades de revertir ritmos desfibrilables al ser demasiado restrictivos?
📊 Diseño del estudio
El estudio analizó 37 pacientes con:
- Paro cardíaco
- Ritmo desfibrilable (FV/TV)
- Temperatura corporal central ≤30 °C
Los datos se obtuvieron del Registro Internacional de Hipotermia, abarcando casos desde 1982 hasta 2022.
El objetivo fue identificar factores asociados al éxito de la desfibrilación y evaluar el impacto de la temperatura, el recalentamiento y el número de choques.
🔑 Principales hallazgos
1️⃣ La temperatura central es el factor más importante
Cada incremento de 1 °C en la temperatura central en el momento del choque multiplica entre 2.7 y 4 veces la probabilidad de desfibrilación exitosa.
Este efecto se mantiene independientemente del uso de ECLS, del periodo histórico o de otros factores clínicos.
👉 En la hipotermia, la temperatura manda.
2️⃣ Existe un umbral crítico alrededor de los 25 °C
Aunque la desfibrilación es posible por debajo de 30 °C, el estudio muestra que:
- Ningún paciente fue desfibrilado con éxito con una temperatura <24.8 °C.
- A partir de ≈25 °C, la probabilidad de éxito aumenta de forma marcada.
Esto define un umbral fisiológico clínicamente relevante.
3️⃣ El recalentamiento cambia el pronóstico
La desfibrilación realizada durante el recalentamiento, especialmente con soporte extracorpóreo (ECLS), tuvo una tasa de éxito muy superior:
- 100% de éxito durante el recalentamiento
- Frente a 25% antes de iniciarlo
El recalentamiento mejora la perfusión y la oxigenación miocárdica, aumentando la respuesta al choque eléctrico.
4️⃣ La mayoría de los pacientes requieren más de un choque
Solo el 29% de los pacientes exitosos revirtieron con un único choque.
El 67% necesitó dos o más desfibrilaciones.
Ningún paciente tuvo éxito tras más de cinco choques.
👉 Limitar la desfibrilación a un solo intento puede reducir significativamente las probabilidades de ROSC.
📘 Implicaciones para las guías clínicas
Uno de los hallazgos más relevantes es que los datos del estudio respaldan claramente las recomendaciones del ERC, que permiten múltiples intentos de desfibrilación en pacientes con hipotermia ≤30 °C.
En contraste:
- Las recomendaciones de AHA y WMS, que limitan a un solo choque, habrían impedido el éxito en hasta dos tercios de los pacientes que finalmente lograron ROSC.
👉 La evidencia sugiere que un enfoque más flexible y fisiológico, como el del ERC, se alinea mejor con los resultados reales.
🧠 Mensaje clínico final
En la hipotermia accidental con paro cardíaco y ritmo desfibrilable:
- ❄️ La temperatura central es clave
- 🌡️ Intentar desfibrilar a partir de ~25 °C
- 🔁 Repetir choques si persiste FV/TV
- 🔥 Priorizar RCP de calidad y recalentamiento activo (idealmente con ECLS)